Colgante, trepador… el Epipremnum aureum, también conocido como “potho”
(potus), puede crecer en todas las direcciones.
Esta planta de interior tan común en los hogares españoles destaca sobre todo por sus
satinadas hojas en forma de corazón con colores tan variados como plata, verde pálido,
amarillo, con manchitas blancas o con patrones de llamaradas. Es también una planta fiable:
si se cuida correctamente, esta maravilla doméstica puede durar muchos años y
permanecer siempre bella. Además, es una planta purificadora del aire que fomentará el aire
limpio en las estancias.
Origen
El potho es miembro de la familia Araceae y crece en el sudeste asiático, Indonesia y las
islas Salomón. En los lluviosos bosques tropicales opta por trepar por los árboles.
Elige la tuya
A pesar de que todos pensamos en la variedad más habitual, lo cierto es que su rango
cuenta con diversos cultivares. Su forma más conocida cuenta con hojas en verde pálido o
patrones amarillos. La Argyaeus cuenta con pequeñas manchitas grises, la Trebie tiene
unas hojas más toscas y mayor marmolado grisáceo, y el cultivar Silvery Ann tiene más
proporción de gris suave en sus hojas.
Cuidados básicos
● El potho disfruta las estancias luminosas, preferiblemente sin luz solar directa ni
corrientes de aire.
● El sustrato debe permanecer moderadamente húmedo, pero no encharcado.
● Un poco de abono una vez al mes mantendrá el crecimiento saludable del potho.
● A esta planta le encanta ser rociada con agua.


Comments are closed